23 octubre 2009

Nota mental de Alex Ebrio, no olvidar.

Curioso como cuando vas algo castaña todo te parece muchísmo más interesante, pero no estoy seguro de si es porque estoy más ingenioso de lo normal o porque mi capacidad de entusiasmo es mcuho mayor. No se si quiero saber cuál de los motivos es. En cualquier caso es agradable y sube la autoestima.

...joder, sirve para anuncion de Bacardi si no fuera porque está tan mal visto el beber por el beber en vez de que sea el compañero de viaje de aventuras y romances.

08 octubre 2009

Pero... esta buena?

Antes de nada aclarar que quien escribe esto no es Alex Sereno.
No soy amgio de estereotipos, pero hoy, amigos y amigas, hablaremos de algo que no lo es. ¿Pues vaya mierda de intro que me he currado no? noooo calma, quiero exponer un tema que puede considerarse un estereotipo, quizá por gente ignorante o poco conocedora del ser humano. En mi caso y el de muchos colegas, sabios... ebrios... el tema del que trataremos es una verdad universal, quizá sea el origen del ser humano como tal, de las leyes físicas elementales... qué manera más sencilla de exponerlo que con un ejemplo:

-Hoy me he apuntado a clase de cocina.
-Mira tú que bien.
-Si, la da una tipa que curra en Berasategi.
-Mira tu qué bien. ¿Está buena?

Otro ejemplo, que quizá este no sea suficientemente claro:

-Me he cruzado con un bautizo en la iglesia de la calle Matia.
-Mira tú que bien.
-Pues casi la lío, me he tropezado con la madre y casi se le cae el churumbel al suelo.
-Mira tú qué bien. ¿Estaba buena?

No hay más. En cuanto le cuentas una historia a un ser humano con pito, si en ella aparece un ser humano con pepitilla, al ser pitudo se le dispara un resorte biológico por el cual todo su organismo se altera hasta no saciar una duda terrible.
Milenios de socialización han conseguido retrasar la pregunta, quizá en algunos casos sepultarla entre conversación intrascendente, pero ese mal que atenaza el corazón sigue ahí... ¿Está buena?
Tu te estas montando tu imagen mental de la historia, y no tiene nada que ver si la personaje en cuestión es una bombona de butano con un par de dientes pegados o una tia buena, por lo que es un necesidad el disponer de semejante información... por no hablar de la solidaridad masculina. Iba llamar a lo siguiente ejemplo, pero mejor lo llamaremos dogma.

-Y entonces me dijo la tipa que...
-espera espera... pero estaba buena?
-Estaba muy buena.
-Qué cabrón.

Qué cabrón (esto es una aclaración para los seres con pepitilla) es la expresión que usamos los seres pitudos para mostrar alegría por el prójimo, siempre arrastra cierta connotación de envidia, pero una envidia sana. Es una alegría compartida que aporta optimismo al ser pitudo.

La lección de hoy termina aquí, sencilla y escueta. Para mañana leedme por favor de la página 56 a la 90, trata del axioma 2 del ser pitudo, que no por ello menos importante:

"¿Te la cincelaste?"

01 octubre 2009

Hola mundo

Hola mundo:

Me presento: soy Alexander Ebrio. Quizá creas que no me conoces, pero he de reconocer que soy el verdadero autor de muchas de las grandes obras que firma Alexander Sereno, grandes perlas como perlita1 o mi queridísima perlita2. Soy lo que se llama un ser de existencia intermitente… como superman o el Hulk encabronao.

Mi caso es muy triste, soy una víctima de una fama que ni siquiera es mía, quizá de otros seres ebrios, pero no yo. ¿Por qué he de cargar con la mala fama de otros? Entiendo el recelo que puedo provocar pero debemos superar nuestros prejuicios, basta ya por Dios, en los años en los que vivimos y que a unos se nos juzgue por lo que hacen otros… señor policía…
Como decía soy un ser intermitente, digamos que latente a la espera de unas cuantas birras de más donde reúno la fuerza necesaria para tomar el control. Por esto mismo he de aprovechar mis momentos para grabar mi nombre, intentar perdurar en el tiempo.
Mi caso concreto es curioso, digno de estudio, si alguien lo quiere estudiar pues que lo estudie, a mi tanto no me llega la curiosidad:
Como es habitual en mis orígenes sólo hacía monadas, contar chistes a los colegas, decir cochinadas a mujeres feas, mear mucho, vomitar… lo normal en un ser ebrio vamos. El problema es que al capullo del Yo Sereno se le cruzó el cable, empezó a hacer cosas raras, digamos que hacía cosas que a ninguno de mis compañeros ebrios se le ocurriría… y eso para mí es una putada. No te jode, Yo soy quien se tiene que divertir, el que tiene que hacer chorradas y crear historietas pa luego contar a los colegas… ahora bien, cuando se mete alguien en Mis tareas y lo hace mucho mejor que yo ¿qué me queda a mi? Pues por increíble que parezca lo único que se me ocurrió es tomar las riendas, si ese caragaita me deja en ridículo en mi terreno lo único que me queda es intentar hacer yo carrera en el suyo.
¿Donde llegamos con tanta buena decisión? Pues a una situación que al Yo Sereno le tendría que dar vergüenza (es que lo peor es que no le da ninguna, me avergüenzo yo!!!) en el que él toma decisiones ridículas, se mete en callejones sin salida por la mera curiosidad de “a ver qué pasa” y soy yo el que tiene que levantar la bandera y decir “Qué cojones estás haciendo???”.
Entiendo que no creas nada de lo que digo, repito que por los malditos prejuicios… si, soy ebrio, pero si me pinchas no sangro? Si te caes no me rio? Yo no quería estar aquí, mi destino era otro: pasarlo bien, generar historias divertidas, pero un maldito ser me dejó un paquete en la puerta y no tuve más remedio que hacerme cargo de él.
Que sepas una cosa, si alguna vez te he mareado a más no poder, me has visto a la deriva hasta que un día me viste tomar la decisión correcta, eso fue cosa mía. Por eso si quieres hablar con alguien con dos dedos de frente dame primero un par de cubatas, entiéndelo como el rito mágico por el que los ancestros te hablan a través de las tripas de cerdo.
Me despido, vuelvo a mi letargo, a esa dimensión oculta desde donde observo el mundo… tampoco te creas que me gusta lo que tú haces pero no seré yo quien te juzgue… échate unos cuantos cacharros y haz caso a tu conciencia… uy, no lo sabías? Qué gracia… los míticos angelito bueno y demonio que se pintan en los dibujos animados… permíteme abrirte los ojos (cómo gozo con esto) seguramente te creías tu el angelito bueno y a mí el demonio malvado… ya. ¿Qué decisiones de tu angelito te han hecho más feliz? Ya, ya. Pues lo dicho, que nos vemos en breves.

obsesiones II

5.- Gimnasio:

Durante muchos años la relación con mis padres era mala de cojones (hoy me doy cuenta que es lo más habitual del mundo) así que me dije “a buscar mi independencia económica y que os horaden el cacas” lo que necesitaba era un curro donde me pagasen bien aún siendo un cazurrín como era, pues a munipa de verano. La idea pintaba bien, bien. Sacando cuentas con optimismo me daba para pasar el verano y comprarme una motico de segunda mano, mi querida Bandit 600.

(Ya me gustaría ver esas cuentas para echarme unas risas). Así que dicho y hecho, a estudiar el callejero, el “no-se-que real decreto de gaitas y enseres jolgoriosos” y alguna cosa más que ni me acuerdo… pero me lo tomé en serio, le quería dar en los morros a mis malvados padres con un trabajo digno, bien pagado y una moto chula por el tema del recochineo. La parte “intelectual” me la curré bien, pero la verdad es que en un par de semanas te da de sobra para ir muy bien preparado, ahora bien, el tema físico lo tenía un poco más abandonado.
Durante meses simultaneé los estudios (ir a un par de clases al día como mucho y fiesta) con un intenso entrenamiento. Por la mañana un buen desayuno con cereales, fruta, yogurt y cosas sanas. Poco después al gimnasio donde me tiraba unos 20 minutejos en bici quemando mala vida, otro tanto en máquinas, duchita y cambio de tercio; bajar a la piscina a lucir mi bonito fardahuevos...


...poco más de media horita; comer medianamente sano, hacer como que estudio, coleguear y a eso de las 10 salir a correr unos 40 minutejos. Esto de lunes a sábado. Jamás fui tan constante ni tuve el vientre tan bonito, es que tenía muchas ganas de moto. Por supuesto me hice la promesa de que ya que estaba medianamente en forma me iba a seguir cuidando, tenía la idea de ir al gimnasio todos los días para el resto de mi vida, de cultivar mi cuerpo de forma obsesiva hasta ser más sano que Bruce Lee. Como es de esperar después de las oposiciones no volví a pisar un gimnasio, además de entrar en una etapa curiosa.
Se dice que las hormigas pueden levantar cincuenta veces su peso, yo me lo podía comer.


6.- Libros de Dragonlance.

Lo mío con el leer sigue un poco la misma línea, ni orden ni concierto. Muy de pequeñito compré por el Círculo de lectores un libraco gordo, “Crónicas de la Dragonlance”. Empecé a leerlo pero lo dejé porque me daba un mal rollo que te cagas. Había un mago que estaba todo jodido el hombre, un medioelfo que tenía una barba despelujá, un pequeñajo de unos 15 Kg… la imagen mental que me había formado daba miedo, así que lo aparqué.


Años más tarde volví a coger el libraco y empecé a leer unas páginas. Ciertamente el primer tercio del libro era un poco chungo, ya que trataba de unos fulanos tirando a raretes que vagaban por unos parajes desérticos y tampoco hacían mucho la verdad. Superado el trance, el libro se ponía bastante interesante: los personajes parecían menos raritos, los paisajes pasaron a ser bosques frondosos habitados por alegres criaturas y las aventuras eran chulas. Creo que el momento fue el apropiado, ya que de entonces yo comenzaba a aficionarme a juegos de rol, y especialmente, como no, al señor de los anillos. Como curiosidad decir que las dos tipas que escriben estos libracos parieron la idea en un viaje que tenía como destino una partidica de “Dungeons and dragons”, y que muchas de las aventuras que luego serían libros habían sido partidas reales.
El libro me lo devoré en un par de tacadas, y ahí quedo la cosa. El problema es que meses más tarde vi en una librería la segunda y tercera partes del libro, Yuhuuu, sin dudarlo me hice con ellas y pa casita. El segundo recuerdo que lo leí en un santiamén, ya que estaba todo cenegao con empezar el tercero, el dibujito que tenía en la portada molaba más, así que me moría por descubrir las aventuras que escondía el cabroncete.
Así cayeron los tres libros, pero mi cuerpo se quedó con un mono de aventuras fantásticas que te cagas, así que de vuelta a la librería… sorpresa!!! horror!!!! resulta que había toda una colección de la de rediós. Los tres libros que había leído yo eran el original y dos secuelas, pero visto el éxito habían sacado otras series centrándose en otros personajes, en pueblos, aventuras a parte… acabo de meterme en la Wikipedia y he contado la friolera de 88 libracos. Su puta madre.
Comencé a devorarlos hasta sumar la nada desdeñable cifra de 12 libros, pero acabé por colapsarme, mi mente reventó de enanos, pociones, tias buenas (yo me las imaginaba así), bichos malos… la verdad es que me jodió mucho el no saber qué iba a ser del simpático Kender, si el bueno de Tanis se liaría con la tipa rara… pero era o eso o vivir.


7.- Guitar Hero:

No existe mejor juego sobre la faz de la tierra, y el que no esté de acuerdo no tiene ni puta idea y debería lavarse la boca con lejía.
Creo que no es necesario decir nada más, pero como soy un poco pesao pues si voy a decir más.
La Wii llegó a casa en un momento de calentón, de esos que pintamos como irracionales pero que están más que meditados, venga, no me jodas. El caso es que lo del “calentón” sirve como excusa para que un tipo de 30 años se gaste un pastizal en una consola. Pero bueno, cada uno que se crea lo que quiera.
Cierto día estando yo en un centro comercial con un amigo igual de descerebrado que yo mismo le solté algo así como:
-Oye, vamos un momento a la tienda de videojuegos a ver si tienen el Guitar Hero, para verlo porque tengo una curiosidad en mi cuerpo humano y me gustaría ver el cacharro en sí, pero no para comprar, ni mucho menos, si no por mera curiosidad casi científica… o más bien lúdico social diría yo.
-Vale.
Como en la tienda en cuestión no estaba pues nos acercamos al Mediamarket a ver si allí había suerte. Yo no quería comprarlo… perdón, que digo tonterías, yo no quería pagar lo que piden por él, pero tenía un tembleque en el cuerpo que ni que fuese un experto panderetero. Encuentro una caja hermosa con las celestiales palabras “Guitar Hero III”, uyuyuy, lo siguiente fue ir al precio, su puta madre, un señor pastizal. A lo que tuve la genial idea de comentar.
-Y una mierda voy a pagar yo esto por una guitarrita de plástico, ni de coña, mira, si al menos fuesen dos para poder echar los piques pues aún algo, pero ni pensarlo vamos…
-Pues venga, por listo, vete sacando la cartera.
Mi buen amigo me estaba enseñando una pegatina que había pasado por alto que rezaba tal que así “Incluye dos guitarras”.
El caso es que a él eso le sirvió como excusa para obligarme… y a mí me sirvió como excusa para sentirme obligado… puro teatro. Minutos después ahí estaba yo en la cola de la caja con mis guitarritas de plástico… la envidia de la chavalería.
Como toma de contacto pues bastante bien, te das cuenta que no es un simulador de un instrumento melódico, sino más bien como un extraño instrumento de percusión. En cualquier caso requiere cierta pericia, que se incrementa partida a partida… vas haciendo mejor puntuación, subes de nivel, mejoras puntuación, subes de nivel, le metes el truqui para que vaya más rápido… y ya estás jodido. Estas jodido porque sabes que si haces cinco estrellas de puntuación en todas las canciones de un nivel te desbloquean una cochina guitarra que luego puedes usar, así que no basta con hacerlo bien, hay que hacerlo muy bien en todas las canciones, y si en treinta canciones tienes cinco estrellas pero en la treinta y uno tienes cuatro pues lo que toca es dejarse los dedos hasta conseguir la puta estrellita que falta, y si fallas pues te picas, y como ves que cuando llevas un rato tocas mejor pues antes de tocar calientas las manitas, y te sientes un poco raro, y te echas una birra, igual dos pero no tres, porque castaña tocas peor y es imposible sacar la puñetera estrellita, y si llevas varios días sin tocar te preocupas porque sabes que te va a costar recuperar, y ya no dices jugar, dices tocar, porque para ti eso ya no es un juego, aquí no estamos para divertirnos cojones!!! Estamos para sacar la quinta estrella!!!
Sin más añadir que alguna vez al más puro estilo yonki me he inventado historietas para sacar unos minutos y rematar algún tema que tenía por ahí atragantado… muy triste, mas detalles me da vergüenza dar.


8.- Talla de lápices.

Esto lo recuerdo casi como un sueño, hice muy pocos, en total menos de diez, y siempre fue para hacer regalos muy personales en los que quería quedar muy bien por lo que no conservo ninguno, lo único esta fotico donde se muestra uno a mitad de proceso, pero poco dice.


Lo enmarco como “obsesión” por cómo recuerdo el proceso en sí. Se tardan muchas horas (al menos a mí me costaba lo suyo) pero una vez comenzado me era imposible parar hasta rematarlo ya que muy poquito a poquito iban apareciendo las figuras imaginadas entre tus manos. La sensación era casi más la del arqueólogo que va desenterrando con mucho cuidado el esqueleto del bicho. Muy parecido al origami (ya lo tocaremos) me fascina por el hecho de que se parten de materiales muy simple: un cochino lápiz que normalmente acaba sus días detrás de un armario muerto a mordiscos y unas cuchillas.


9.- No más.

Iba a seguir con esto pero empiezo a sentirme demasiado ridículo, normalmente cuando me encastaño un poco me entra la lucidez, ya explicaré el proceso, hace ya unas horas que me he encastañao sin querer… celebraciones que se monta uno… y veo mi pasado como una sucesión de inquietudes más o menos singulares, algo relacionadas pero siempre buscando el acercarse al absurdo… y tanto quería pasearme por el atrayente absurdo que creo que ya he llegado… ya soy un tipo absurdo… me lo imaginaba más glamuroso pero es lo que tiene el absurdismo puro, que no tiene fondo, no hay moraleja.


Así que ni obsesiones ni gaitas, cedo el control de la consciencia a mi yo ebrio que me está gritando al oído que me deje de historias, no hay buen fin en este camino. Taluego!

20 septiembre 2009

Cosas de las que posiblemente mañana me arrepienta.

Llámalo crisis de los treinta si quieres, pero el caso es que cuando algo no va pues no va.
No sé si es eso a lo que llaman pensmiento horizontal, pero en mi cabeza cada palabra ocupa un lugar, y ya sea por semántica o por fonetica ellas se me van distribuyendo en su urbanización de palabras. Y así como en el mismo bloque viven "alimento" y "vaca", más en las afueras, en la zona de los chalets hay dos grandes palabras vecinas: "Ingeniero" y "Gilipollas". No se puede negar que ambas son palabras de muchísimo éxito, son palabras famosas que viven a todo tren, hoy "Gilipollas" tiene una fiesta en casa de "Ingeniero" donde se reunen "Embajador", "Cocaína" y demás consagradísimas palabras y mañana se van todos juntitos a pasar el día en el yate de "Follar", ¿qué mas se puede pedir?
Pues ahí las he tenido siempre, de forma inconsciente y muy unidas la una a la otra. Y poco a poco cuanto más ingeniero me siento resulta que soy mas gilipollas, sólo así me explico que vaya todos los dias a trabajar con la cabeza incrustada en el tronco pensando en a ver que mierda de día me espera hoy y, sorpresa!, por casi lo mismo que cobra un profesor de religión. Que tampoco es que tenga nada en contra de los profesores de religión, que si tienes un morro que te lo pisas o te faltan un par de meses de incubadora tampoco es culpa suya.
Lo que vengo a decir es: ¿Por qué no me salen arrugas de felicidad? yo he cumplido mi parte... mi familia y la sociedad apostaron por mi docilidad y vieron en mi el sumum de la proyección del ser humano: hacerse ingeniero. Y aunque a mí me la soplaba me tiré media vida haciendo el chorra hasta que me dieron un título. Pero el pasarme el día follando con mujeres hermosas no llegó, ni el BMW en mi garaje... ni un garaje donde meter un BMW, ni el que mis padres se sintieran orgullosos de mí, ni el que la sociedad me hiciera un hueco entre sus hijos predilectos... No entiendo. -MUNDO, SOY INGENIEROOOOOO, DAME LO MIOOOOOO.
Pero lo mio no se me dió.
Ah, claro, ya se, es que realmente el título no basta, hay que ejercer y prosperar, y entonces llegarán los yates y los chalets. Ok, invocaremos a mi docilidad y listo.
Pero, sorpresas de la vida, he seguido cumpliendo con este extraño pacto donde yo aporto mi vida y alguien que ni sé quien es me compensa con nada. Y ahora ya soy muy ingeniero, tanto que a mis padres se les llena la boca con la palabra, hay días que si les preguntan un par de veces por sus hijos...
-Qué tal tus hijos?
-Muy bien, son INGENIEROS.
...se les llena tanto la boca que se les quita el apetito y ya ni comen hasta la merienda.
Yo me siento un peón, pero con la virtud de que me paso el día sentado y al lado tengo una planta... y es entonces cuando siento mi gilipollez en toda su magnitud, la mía y la de todos los que me rodean. Algunos se regodean en su ingeniericidad, aunque hay otros que los veo con la misma cara de gilipollas que yo.
¿Y ahora que? Gran parte de mi vida y la mayor parte de la energía creativa gastada me pregunto ¿y lo mio? ¿donde está toda esa felicidad que me corresponde? porque el trato era ese. Sé docil y obtendrás toda la felicidad que un ser humano pueda albergar, pero parece ser que he sido vícitima de un extraño timo. Y digo extraño porque en todo timo hay alguien que saca tajada... pero, ¿en este? ¿a quién beneficia que yo sea un gilipollas?
Por esto considero mi deuda con la sociedad y con mis progenitores saldada, así que ahora pasaré a saldar otra deuda, la deuda que tengo conmigo, la deuda que he adquirido por haber tirado tantos años a la basura social, por acallar mis voces y mi entusiasmo.
Gracias a mucha más confianza en mí mismo por parte de otras personas que la que tengo yo voy a empezar a saldar esta deuda. Y, sinceramente, me importa ya poco que mis padres no puedan almorzar más con dos palabras de un papel que guardo en una carpeta junto a otros cientos de papeles inútiles. Todos tenemos claro que la gente que admiramos no ha dirigido sus pasos según lo que otros le hayan dicho, no han sido tan cobardes, pero aún así no salimos de la carrera de las ratas.
Pues muy bien, seguramente este sea el punto de partida de un sinfín de decepciones, pero ahora toca saldar mi deuda, la única que me importa, cada año que pasa es un barrote que se clava alrededor de nosotros y quiero que me pille en el sitio correcto, no siendo un gilipollas.
En un par de meses veremos qué pasa.
Un beso para mí, mucho ánimo y ojalá me vayan bien las cosas.

10 septiembre 2009

Uno que se obsesiona (I)

Y es que me obsesiono, me entra el entusiasmo y se me nubla el raciocinio, se me queda un cacho de cerebro bloqueado y me tiro todo el día con un rum rum que me lleva en muchos casos al absurdo.

Voy a hacer un ejercicio de memoria, a ver cuántos casos recuerdo… seguro que no pocos:

[Nota a posteriori - El que avisa es avisador: siendo fiel a mi persona (ser un tipo tirando a espeso) me veo en la obligación de avisar que en algunos puntos se me ha ido la mano… no he podido resistir la tentación, mientras comentaba ciertas “aficiones” he ido recordando alguna situación relacionada y la he soltado como quien planta un pino. Hay algunas que vienen a cuento y otras las he metido por mis santos, es lo que hay.]

1.- Flejes yo-yo:

Cierto día descubrí cómo se hace ese “juguete?¿?” que no es más que un fleje enrollado en forma de espiral (esas cintas de plástico que se usan para cerrar paquetes). Atando el centro al dedo hace las veces de yo-yo rudimentario, con la gracia de poder zurrarle a alguien en los morros o… no sé que más la verdad. El caso es que tras un complicadísimo proceso que comienza con enrollar el fleje, atarlo y sumergirlo en agua caliente y termina con esperar unos minutos, tienes tu propio juguete… Maravilla, por aquel entonces sólo había algo mejor que “gratis” y era (y sigue siendo) “te lo haces tú mismo”. Me dediqué un par de días en cuerpo y alma a hacer flejeyós, los llevaba en una bolsa de deportes al cole con intención de venderlos.

Me di cuenta que había tocado fondo cuando caí en la cuenta de que en mi mesilla de noche el cajón 1 (comenzando por arriba) estaba lleno de calcetines, el 2 por calzoncillos, el 3 y el 4 por flejeyós, todos perfectamente apilados y ordenados… no sé qué fue de ellos, me la juego a que acabaron en la basura.


2.- Manualidades de Leticia Sabater:

Ya de pequeño me gustaba arremangarme y hacer cosas, de esas que llaman manualidades pero a mí me daba mucha rabia que lo llamasen así, para mí era diseño, marquetería, bricolaje o, simplemente, arte (nadie es perfecto).

Por aquel entonces la popular presentadora tenía un programa con un espacio reservado para “manualidades”, de vez en cuando lo veía por eso de contrastar ideas y técnicas... y por ver a la desequilibrada esa dando botes. Recuerdo uno donde te enseñaban a hacer un barquito autopropulsado gracias a una goma que se enroscaba, qué grande, sencillo y eficaz. De ahí nacieron toda una serie de vehículos con chasis de lata-sardinas (el que usa Audi actualmente) y multitud de barcos y más barcos. Esto mezclado a otra de mis pasiones, gasolina y sus curiosas propiedades (más detalles en “Gasolina”), se convertía en batallas acojonantes en la piscina donde barcos autopropulsados en llamas eran derribados a pedradas. El tema se terminó cuando un día me pillo mi madre apedreando barcos que dejaban una mancha tipo Prestige en la piscina… ella fué la primera en enunciar el hoy mítico “Nunca mais”.

Por otro lado la gran Leticia también me enseñó qué es eso del papel maché…


3.- Papel Maché:

La receta original me la dio la gran Leticia (por cierto, ¿cuántos años tendrá esa mujer? Si cuando yo era mocete ya estaba dando guerra…), posteriormente tras consultar libros y preguntar un poco fui desarrollando una técnica propia que me daba un gran resultado, excelente resultado… poder hacer regalitos chulis con pocos euros euros dubi duuuu.

Y es así como nació esta pasión; en el cumpleaños de una amiga tenía exactamente trescientas pesetas para hacerme con un regalo. Estaba claro que no podían ir los tiros por ahí, así que recordando los sabios consejos de mi mentora me hice con periódico, harina, agua, y un saco de alocadas ilusiones. La idea original era un cocodrilo, pero, no recuerdo bien por qué, me decidí por un lagartijo, quizá por el “no vaya a ser que por accidente haya visto el mismo programa y quede yo de pringao por ver el programa de Leticia Sabater con 15 añazos que tengo”. La verdad es que tenía poco tiempo así que el trabajo iba totalmente contra reloj. Aceleré el proceso de secado con el horno (cosa que hizo salir unas pústulas asquerosillas al pobre Alagartijo) pero quedó aceptable. Con el pintado me puse un par de horas antes de la cita, se hizo lo que se pudo… lo que es seco seco no estaba. La envoltura también fue muy artística ya que se mezclaron dos factores poderosos: uno el emperramiento mío en que tenía que ir dentro de una caja de zapatos; dos, no entraba. Grande es aquel que de un problema obtiene una oportunidad, un éxito; esa fue la idea que me motivó… según a quien preguntes quizá use otro término… “chapuza” creo que lo denominan.

Así que lo que entregué en mano fue una caja envuelta en periódico con un pincho de unos veinte centímetros que sobresalía por uno de los costados (que era la cola del reptil) también envuelto cuidadosamente en papel de periódico. He de reconocer que tuve momentos donde la confianza flaqueaba, uno de ellos fue cuando el otro gallo del corral descubrió su regalo, ni más ni menos que el parche de Gun´s Roses para poner en la cazadora vaquera que la tipa llevaba meses ansiando… mierda, Dios mío qué ridículo más grande… a chuparla.

Lo suyo sería decir “su cara fue un poema cuando abrió mi precioso regalo…” en este caso su rostro iba mostrando un sinfín de emociones, algunas sólo reservadas para ciertos animales ya extintos. El resto de asistentes también parecían un poco confusos, digamos que las frases que más sonaron fueron “¿Qué coño es eso?” y “¿Qué cojones es eso?”. A lo que sólo fui capaz de responder: es “Alagartijo Rodríguez” (lo de Rodríguez supongo que por mero narcisismo).

La frase de agradecimiento de la chica encajó perfectamente con la extraña situación, ya que con cierta cara de asombro y una extraña sonrisa soltó un:

-Está frío.

Pero lo gracioso es que lo decía como si fuese una virtud extraordinaria del muñeco, como si me hubiese currado una complejísima técnica que baja la temperatura las cosas… verdes… cuando lo que ocurría es que no estaban secas del todo las cincuenta capas de pintura que me pareció buena idea echar 10 minutos antes de salir de casa. Grácilmente solté un…

-Es que es un tipo serio. Ya sabes… reptiles

…para salir del paso y a otra cosa mariposa. No fue un comienzo muy triunfal, pero germinó en mí la semilla de aquel que no quiere gastarse un duro en hacer regalos.

Muchos años después, una mayor experiencia y técnica más depurada se materializaron en algo que terminó siendo una seña de identidad propia, no es más que una pequeña figura a modo de caricatura del cumpleañero en cuestión, me lo solía currar con un embalaje chuli en el que incluía además algún boceto del muñeco, detalles de cara, manos, diseño de la estructura interna de malla de alambre… tiempos felices aquellos en los que sobraba el tiempo. El tema se murió cuando ya se daba por hecho que se recibiría la caricatura correspondiente. En este caso la obsesión como tal si tomó el carácter un tanto oscuro del término, debido al callejón sin salida en el que me metí a nivel técnico, el cual derivó en una serie tremenda de muñecos que acabaron en la basura al más puro estilo de peli de miedo chunga, en donde en el laboratorio del malo se acumulan frascos con fetos amorfos. Tenía en mente algo muy específico que nunca logré por lo que acabé medio loco encerrado en mi cuarto durante semanas, todo despelujao, gritando improperios y arrojando demonios cubiertos de escayola contra la pared… también he de decir que coincidió en una época de exámenes donde, de todos es sabido, crecen pasiones desmesuradas por aficiones ridículas (o en su defecto se menea uno el ciruelo).

Como época dorada de la obsesión previa al fatal desenlace, mentar una colección de figuras torturadas de la que me vi obligado a desprenderme por culpa de los cabrones de mis colegas a voz de “que chulo, pa mi, tú te puedes hacer otro cuando quieras” y tu puta madre también puede hacer otro cabrón como tu… Cada figura de la serie contaba con dos premisas, el muñeco debía vestir un traje impoluto con su correspondiente corbata y se debía identificar que, aún ligado al aparato de tortura, ya estaba muerto… me pareció bonito entonces. El primero y con todo el encanto de lo naif fue el ahorcado, a éste le siguieron el empalado, crucificado… pero sin duda la estrella de la corona fue el electrocutado… hasta inspiraba serenidad… qué majo.


4.- Gasolina:

¿Quién no ha quemado una gotita de alcohol sobre una baldosa? O mejor una bolita de algodón empapada, o las teclas de un piano (menudas ideas que tienes Jerry Lee Lewis). Quemar alcohol es bonito porque no huele mal, no echa humo, la llama casi no se ve y es chula… pero una vez que pruebas la gasolina quedas cegado por su perfume. Es sucia, huele fuerte, desprende un humo negro que mancha y te apesta la ropa… sin embargo es tan espectacular… nunca decepciona.

Durante muchos años la gasolina fue un elemento de juego más. Con un bidón que tenemos para el corta césped te da para un mundo de posibilidades de entretenimiento… castigar a Gijoes, batallas navales, fabricar piras mortuorias para pajaritos difuntos (no resultó tan romántico como imaginaba). Recuerdo con especial cariño un juego inocente nacido de tal pasión:

En la entrada de casa hay un seto del cual brotan unas pequeñas florecillas violetas, deben ser algo exquisito ya que cuando florecen se llenan de abejas, pero hasta los topes. Un día escuché a mi madre que se quejaba porque ya le habían picado varias veces, y habría que hacer algo… una luz se enciende sobre mi pequeño cráneo y me pongo manos a la obra con tres simples elementos:

Gasolina.

Mechero.

Pulverizador.

No creo que haga falta explicar mucho por dónde iban los tiros, sin más decir que lo realmente bonito era usar la boquilla no en modo pulverizador, sino en “chorrito”. Así se puede apuntar con precisión y eliminar abeja tras abeja cual células cancerígenas, verlas caer como pequeñas bolitas de fuego es realmente espectacular. He de decir que me sorprendió el que jamás me atacasen, mira que las he hecho putadas (como si prenderlas fuego no fuese suficiente) y nunca parecieron molestarse, así que un buen día las tomé respeto y cesó el genocidio. Ahora viven plácidamente y adornan el seto (para ellas será como ir al Carrefour, supongo) y cuando paso siguen sin picarme… ya podían aprender los pueblos del mundo. Por lo que sé a mi madre sí le han vuelto a picar pero en ese conflicto me mantengo al margen, hemos de aprender de los errores del pasado.

El punto álgido de la obsesión y fin de la misma tiene día y fecha concretos, no sé cuáles son pero los tiene. Se trata de un día de verano en el que paseaba por casa con mi inseparable bidón de gasolina súper en busca de aventuras. Me metí en una habitación donde se guardan los cachivaches que se usan para el jardín. No recuerdo bien qué trataba de hacer, sólo que había echado un chorro majo del líquido purificador en el suelo y le prendí fuego. En la primera llamarada dejé de tener flequillo. Me retiré para mantener algo de ceja e intenté apagarlo con lo que más a mano tenía: las manos. Un par de manotazos y mis brazos estaban en llamas así como gran parte del suelo, tuberías de plástico de una depuradora de agua… realmente me acojoné, aunque quizá me da más miedo el pensar hoy que si la llama hubiese llegado al bidón que permanecía abierto lo habría pasado muy mal y hoy sería más feo o, simplemente, pasto de los gusanitos. El fuego se fue como vino dejando mis bracitos perfectamente depilados y con cierto olor a Boca Bits además mi amor por lo inflamable disminuyó; puse el tapón al bidón y me fui con el tembleque aún en las rodillas a disfrutar de la vida de forma sana… sin prenderle fuego.

En breves más.

08 abril 2009

Experimento

La verdad es que llevo mucho tiempo queriendo hacer esto. El filtro antispam del curro funciona bastante bien, pero desde hace poco se están colando algunos mensajes con ofertas de empleo magníficas. Vamos a ver de qué se trata, esto no requiere mucha más explicación así que empezamos pegando aquí (espero que sea de licencia CC) el correo ese tan mágnífico:



LE SALUDA UNA EMPRESA IMPORTANTE

SALUDOS SENORAS Y SENORES!

No le gusta ganar poco? No le satisface el salario bajo? O sigue buscando un puesto vacante?

Necesita cambiar algo. Tenemos algo muy interesante para usted!

Tenemos una oferta estupenda. Le ayudaremos a mejorar su posicion social y le daremos una oportunidad de crecimiento de su carrera profesional.

Unos Puestos Estupendos Aqui y Ahora!

El departamento de recursos humanos de una empresa prestigiosa le ofrece unos puestos interesantes!

Ser parte de nuestra prestigiosa empresa es el mejor aval de su fuerza.

Si es lo que busca, tiene que saber que necesita pocas cosas!

Usted tiene que ser mayor de 18 anos de edad y enviarnos su CV.

Tener 3 o 4 horas libres al dia.

El numero de puestos es limitado, le pedimos enviarnos su Curriculum Vitae inmediatamente para hacer una prueba.

Si le parece que puede trabajar con nosotros, entonces envienos su Curriculum Vitae y sus datos de contacto la direccion de correo, nuestro e-mail directamente a: support@xactdevelopment.com

Le agradezco por su atencion

Esperamos sus propuestas

Un cordial saludo,

Jefe de recursos humanos



Cómo no me va a interesar por Dios y la virgen María!!!! Así que mi siguiente paso es enviar la carta de respuesta que dice tal que así:



Buenos días, en respuesta a su mail le informo de que estoy interesado en el puesto de empleo.

Quisiera trabajar en una empresa importante y no me gusta ganar poco.

En concreto estoy interesado en los puestos estupendos, ya que el que tengo ahora no lo es.

Tengo mas de 18 anos y dispongo de 4 horas libres al día. El puesto que me gustaría es el de responsable de alguna sección donde tenga subditos a mi cargo y, si fuera necesario, alguna secretaria.

No me importa trabajar desde casa aunque puedo ir a la oficina ya que tengo corbatas y trajes fenomenales.


Muchas gracias por su atención,



Satiago Norrea Flato


PD: Adjunto le envío el curriculum Vital



Para que os quedéis anonadados de mis dotes de... todo, es importante compartir también mi curriculum:


Curriculum Vitae:

Nombre: Santiago Norrea Flato

Edad: 33 Años

Formación: Parvulario y EGB en el colegio público de “Las milagrosas de María”. El instituto lo cursé en el mismo centro, pero no entero.

Espiriencia laboral: trabajé durante dos años en una empresa textil como ayudante de carga, mas tarde pasé a ser reponedor de celulosa en máquinas replicadoras.

Estuve otros dos años en el taller “Hermanos García e hijos y familiares, S.L.” donde aprendí mecánica básica. Más tarde trabajé como mecánico del equipo oficial Suzuki de Superbikes.

Un año más tarde cambié de sector y entré como programador de Pascal, C+-, Java, Lisp, Prolog y Furbi en la empresa de prestigio local “Ibermática”.

Afecciones: Me gusta el deporte como correr por la playa en la zona mojada y levantar peso. También me gustan mucho los animales vertebrados en general. Ayudo a mi tía tejiendo cortinas estampadas. Voy los domingos al fútbol con mis amigos y me gustan las chicas.



Bueno, primer paso dado, a ver qué pasa, ardo en deseos de que me den mi merecido puesto de gerente de HP.

21 marzo 2009

La vez que peor me han ligado

Los tíos seremos muy cutres, pero como eso ya se presupone pues no te llevas mucho susto, ahora bien, cuando una tipa es cutre, pero cutre cutre, pasamos a esa zona que unos llaman morbo en la que te regocijas con las miserias ajenas, y encima con el gustazo que da el poder decir "yo no he hecho nada, lo juro, sólo mirar".

Esta historia la enmarcamos en el mismo verano que aquella otra, un veranito agradable y feliz.

Solía ir a patinar a Samil, una zona en la playa al pie de la arena donde hay unas pistas y un half pipe, piscinas, restaurantes, merenderos... todo muy cuco.



Pues, para que nos vamos a engañar, lo que también había era mucho mamoneo. Los chavales, las chavalas, las hormonas, a ver si pillo... como diría aquella: "Tengo el coño que echa chispa". Con el paso de los días ya te conocías a los habituales, la verdad es que allí pasamos grandísimos momentos, quizá en otro post. Pues eso que hacías tú de fichar a una y otra que esta buenilla a ver si hoy estamos un rato, parece ser que ellas, míralas qué perracas, pues también lo hacían; y yo tenía una admiradora muy poco sutil que llevaba unos días rondándome.

Finalmente después de largo tiempo remató su intrincada estrategia, se armó de valor y se tiró al ruedo con la intención de tirarse al rubio (mira tú, más tarde me enteré que así me llamaban, nadie lo diría hoy viéndome las tetillas).


La estrategia de la señorita era la siguiente:

Se viene para mí, directa como un tiro solicitando mi atención al grito de "Perdona, perdonaaaaa". Yo con los patines puestos (que ni pa cagar me los quitaba... literalmente hablando) hago una chirivuelta y me acerco a la indivídua.
La carta de presentación era una cara llena de lágrimas y mocos que colgaban, ojos rojos, respiración entrecortada tipo... Bull dog, etc. pack completo. La tipa, así sin respirar y sin un triste "hola" me suelta que no-sé-qué le ha pasado, algo de que le ha dejado el novio por eso no tiene forma de volver a casa y a ver si le puedo dejar cinco duros pa llamar a su madre pa que la venga a buscar. Yo creo que si hay algún libro de "cómo intentar dar pena a un hombre en quince segundos" la mujer se lo leyó... pero sin prestar mucha atención vamos.
He de decir que hasta ese momento yo aún la tenía en el grupo de "y por qué no?" ese grupo que a poco que te tomes un par de cubatas, o sólo uno... o con que no pongan nada en la tele vale para un encuentro sexi.



Tenía un tipo bonito, y fea no diría que era, guapa no, eso segurísimo, ni yo ni nadie que no coma directamente del suelo, pero muy muy feota tampoco. Lo que quedó claro es que con esas artes acababa de enterrar sus posibilidades.
De todos modos yo soy un tipo majo donde los haya, y si hay algo que se me da bien es aprovechar cualquier situación para tocar los cojones a quien esté desprevenido. Así que después del discurso de la tipa pego un alarido:

-Oswaaaaaaald!!!! oye, llevas cinco duros encima?
-Sí.
-Pues dáselos a esta chicaaaaa.
-Vale.

-Oye guapa, ya te los da mi colega ¿vale?
-Muchas gracias proque es que...... -y mas palabras que no pude escuchar porque me alejaba rodando hacia atrás de una forma ridículamente lenta mientras sonreía y asentía.

Mira que bien, con la satisfacción del deber bien cumplido sin siquiera sacarme las manos de los bolsillos desapareció aquel extraño personaje y pudimos proseguir con nuestras vidas.

Pero parece que el amor es más fuerte que el destino, y la mujer creyendo haber plantado en mí la semilla de su hechizo aparece al día siguiente.
Pequeño inciso; ya desde la primera vez que la vi, la vi de lejos, no es que fuera una foca monje, al contrario, tenía un tipo bastante esbelto, pero no acabo de entender muy bien por qué era una tipa que se la veía venir de lejos, quizá porque era muy alta, el pelo muy oscuro... durante años barajé la posibilidad de que en realidad ya desde el aparcamiento comenzase a disparar sus hormonas y quizá por eso antes de aparecer todos los tipos levantábamos el hocico cual perrillo preocupado antes de tormenta.
Bueno, el caso es que se planta delante de mí y empieza a deshacerse en agradecimientos, yo no suelo ser malo con la gente, lo juro, pero es que aquello era tan absurdo que la tentación me pudo...

-Muchísimas gracias porque ayer estaba mal y tú fuiste el único que se preocupó por mí y...
-mmm
-...porque ni mis amigas se quedaron y tu conseguiste que solucionase...
-mmm los cinco duros te los dejó ese de ahí.
-Ya, pero realmente quien se preocupó fuiste tu al pedirle que...
-espera, OSWAAAAALD, ven un momento.
-(chirivuelta) ¿qué pasa?
-Mira la chica de ayer.
-¿Quien?
-La de los cinco duros.
-Ah, hola. ¿Que tal?
-Os dejo que me enfrío, tahora.
-Vale... ¿que tal? ¿ya arreglaste con los cinco duros?
-Si...
-Ahm...
-...
-...
-Muchas gracias
-Nah
-...
-...
-Adios
-Hasta otra

Pues ese fué el último día que la ví, me pregunto cómo sería la conversación con sus amigotas sobre su ataque frustrado.

-Por los pelos eh?, lo tenía ya pero se metió su colega en medio.
-Seguro que quería cacho.
-Seguro, y por no pisarse el plan pues al final ná.
-Ya ves, pues nah, que se joda, mira ese, no te mola?
-El del diente de oro?
-Si verdad? que no mola?
-Psst, déjame hidratarme un poco y voy a probar

19 febrero 2009

El mundo es muy peligroso

Y no lo digo yo, lo dice la ciencia y las autoridades sanitarias pertinentes. Como experiencia propia he de admitir que el tiempo libre no es bueno, nononono, personalmente me viene mal porque digo:
-Ostias, tiempo libre!!!! a hacer cosas pero a la de ya

Entonces me pongo nervioso y ahí se lía la cosa... en esta ocasión me ha dado por ser estrella del rock, el tema musical lo suplo bastante bien con el Guitar Hero, como grupies tengo... pues a los peces y a la hurona poco más (pena que no esté por aquí mi compañero de piso, el Javier Bores... es majete), a veces pienso que los vecinos me aplauden como locos... pero sólo cuando estoy muy castaña. Lo que es drogas y mala vida pues aquí en casa hay lo que hay, pa echarse canutos y cervezas... si apuras abrimos el minibar y algo siempre hay, no se yo si aguardiente ruavieja pega mucho con mi look de estrella del rock pero se hace lo que se puede.
Lo que es llegar a lo mas alto ya he llegao, porque me han dado cinco estrellas que es lo más de lo más en una canción que es muy difícil, bueno no es de las más difíciles, en realidad es de las mas fáciles pero en modo experto que eso es mucho cojones, vete a tomar por culo... ya lo siento, es el caracter de las estrellas.
Pues si, ya he tocado techo y ahora voy cuesta abajo en picado. Parece que se me han ido de las manos las drogas duras (cerveza san Miguel) y estoy destrozado (me he roto el labio con la guitarra... mejor no preguntar... también me ha entrado hipo, o como lo llamamos los inmortales, "la muerte cíclica") así que puedo decir que ya lo he vivido todo en esta vida... y sin salir del salón ni pasar frio!!! que buena!
No te sientas mal por sentir envidia de mi, es normal, soy el puto amo. En breves me voy a cepillar a una top model, es esta guarrona de aquí, yo paso de ella porque tengo a otra golfa esperandome, pero como no deja de insistir igual soy magnánimo y me la cincelo un poco



Es mi día a día, es lo que tiene estar en la cima. Ámame o odiame, me da igual porque soy una estrella fugaz que un día estuvo en lo alto del horizonte, soy una libélula que se ha posado en la bota de un minero asturiano... bueno eso no, no se que ha pasado ahí. En cualquier caso te espero a la puerta de mi camerino con las bragas en la boca.

17 febrero 2009

Así entré en el Opus (II)

Qué bien, qué bien. Pero qué contento estaba yo de seguir en mi línea, visto desde ahora parece como en esas pelis de reir, donde al bueno le lanzan cuchillos o se lían a tiro limpio y éste justo se agacha para atarse un zapato y va esquivando todo ataque. Lo que no suele salir en las pelis de reir es el momento en el que el fulano deja de moverse, y le caen ostias como panes… pero bueno, como eso queda fuera de esta historia lo dejaremos para cuando toque.
De nuevo en mi casita y con algo de verano aún por disfrutar continué con mi ligera existencia cual alocada Paris Hilton. Disfrutar de amigos, playa, fiesta, verano, popularidad regalada… incluso tenía a mi familia de mi lado, haciendo eso que dicen por ahí de apoyar… ¿animar? ¿confiar?... disculpa pero no estoy muy familiarizado con esa asociación de ideas.
Por lo visto yo tenía que haber hecho un papeleo para el tema de la prematrícula o no sé qué cojones… claro, los señoritos no sabemos de eso, jamás había hecho un papeleo por mi cuenta, ni siquiera renovar el DNI yo sólo, así que esperando que mi hada madrina también hiciese de secretaria dejé pasar el tiempo entregado a mis quehaceres habituales: tocarme los huevos a dos manos… hasta que un día recibí una llamada… que apropiado ¿no? recibí la llamada del Opus.
Quien me llamaba era una secretaria muy apurada, creía haber perdido cantidad de documentación importante mía, por lo visto estaba reunido el comité que estudia los expedientes de los aspirantes a opusinos y uno a uno estaban decidiendo quién entraba y quién no. Si no había documentación adiós muy buenas, así que como seguían un estricto orden alfabético tenía hasta la R para solucionar este problemilla.
Obviamente todo lo que faltaba nunca había sido enviado, la pobre secretaria no podía imaginar que alguien fuese tan huevón de dejar pasar los plazos así que creía que era culpa suya.
-Bien bien bien… la documentación esa, vaya vaya, no se preocupe que ahora mismo se la vuelvo a enviar por fax.
-Dese prisa por favor.
-No problema.
Güeeeno… parece que se lía un poco, resulta que entre otras cosas me pedían el expediente completo, esto es: una hoja donde aparecen todas mis notas desde EGB hasta COU. Eso en teoría me lo daba el colegio pero mucho más tarde, por lo que tenía que pedir un “previo” sellado que valía igual, tardaban unos días en hacerlo y teniendo en cuenta que irían por la G no me servía el cauce habitual.
Así que teléfono en mano llamo al cole para ver que se puede hacer; como todos sabemos no se trata igual a un particular que a una empresa así que…
-Buenos días.
-Hola buenos días.
-Mira, te llamo de administración de la universidad de Navarra.
-Dígame.
-Estamos con las reuniones de admisión y necesitamos el expediente completo de un alumno.
-Entiendo, ¿de qué alumno se trata?
-Si, un momento que lo consulto… [que viva el teatro] si, es Alexandr, Alexjanr…
-Alexander, Alex Rodríguez (Qué ilusión me hizo que aquel barbudo se acordase de mi nombre).
-Correcto, Alexander Rodríguez, necesito la media de EGB y notas finales de BUP y COU.
-¿¿?¿ De COU también? (yo no entiendo de esas cosas pero por lo visto el formato que estaba pidiendo no era muy habitual).
-¡Por supuesto!
-… pues va a ser un problema… hasta dentro de un par de semanas no voy a poder facilitárselo.
-(Jodeee, bueno, da igual, iremos tirando como sea) En ese caso ¿podría enviarme las notas medias de EGB y COU?
-Perfecto, en un par de horas se lo envío por FAX.
-(Vaya, por fax… sabía que mi padre tenía uno por casa así que eso lo podía solucionar, pero lo del par de horas no… yo calculaba que estarían ya por la L) Mire, la verdad es que nos urge un poco disponer de esta información, ¿no podría agilizar el envío?
-Pfff, hombre, pues ahora me pilla un poco mal, ¿para cuándo lo necesitaría?
-Eeeeem.
-Entiendo, ahora se lo envío.
-Muchas gracias.
No era exactamente lo que necesitaba pero algo tenía. Cagando leches conecto el Fax y me entran las notas que mi querido cole me envía.
No está tan mal la cosa, sólo falta ponerle las notas de COU, pues se las pongo y listo, así que haciendo fotocopias con el propio fax, tijera y botecito de Pritt me curro una columna nueva con las notas de Cou chulis chulis (Prometo que no aproveché para modificar nada, mira tú qué cosas, eso me parecía horrible… y el resto no, misterios de la mente humana). Perfecto, llamo al opus para que me den un Fax y lo envío.
La máquina tenía dos rodillos por donde chupaba el papel y parece ser que uno apretaba demasiado, el muy cabrón, el de la cara de arriba… y para caras la mía al ver que los cuadraditos de papel se empiezan a mover… aaaaahggggg
Llamo por teléfono al Opus.
-Hola buenos días.
-Buenos días nos de San Escri…
-Sí, mire, le llamo del colegio Rosalía de Castro con respecto a un Fax que acabo de enviar, creemos que hay algún problema y quería que me verificase si le ha llegado alguno y en qué estado.
-Pues si que nos ha llegado un Fax con un galimatías…
-Disculpe, en un momento se lo reenvío desde otra máquina, por cierto, están con las reuniones de admisión ¿no?
-Es que lo que le envío es del alumno Alexander Rodríguez…
-Uy, pues dese prisa que ya han venido para a avisarme de que envíe la documentación del lote de aspirantes donde debería ir.
-No problema, inmediatamente se lo mando.
Mecagoentodojoderya, a toda castaña recompongo la hoja de los cojones, claro, para quien haya utilizado pegamento en barra alguna vez sabrá que es de un solo uso, esto es, si despegas y vuelves a pegar empieza a aparecer un barrillo grisáceo pegajoso que da un aspecto bastante cutre. Para acelerar el proceso de secado le di una pasadita con la plancha y aquello quedó como nuevo… la verdad es que quedo una puta mierda, pero es lo que había, mi último cohete.
Lo vuelvo a enviar por fax y parece que la cosa no se menea.
-Buenos días.
-Hola buenos días, ¿del colegio Rosalía de Castro me llama verdad?
-Ehm, si, si.
-Acaba de entrar ya el Fax con las notas del Alumno Alexander, eh?
-Perfecto, todo en orden entonces… porque no falta nada ¿no?
-Pues creo que ya está todo.
-¿Ningún papel ni nada falta no?
-No no, todo en orden, ya está todo.
-Bueno pues si no falta nada, entonces, muy bien.
-Si… muy bien.
-Perfecto, muchas gracias y buenos días.
-De nada por Dios, buenos días.